Cinco meses después de una histórica votación en la Cámara de Diputados, el Senado Brasil aprobó este miércoles en dos rondas de votación el final de la escala 6×1, un reclamo histórico de movimientos sindicales y populares cuya puesta en ley fue impulsada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El fin de la jornada 6×1, que añade un día de descanso semanal y reduce el cómputo de 44 a 40 horas semanales sin recorte salarial, una propuesta electoral y una de las prioridades de Lula en este mandato, llega a 11 días del balotaje del 25 de octubre, en el que el líder progresista busca su reelección frente al ultraderechista Flávio Bolsonaro.